La Ciencia de la Curiosidad en el Guión


Una de las habilidades más importantes para un guionista es la capacidad de crear curiosidad en el espectador. Esto se puede hacer analizando la ciencia de la curiosidad.

La Importancia de la Curiosidad en el Storytelling

Imagina el inicio de «La metamorfosis» de Franz Kafka: «Un día, Gregorio Samsa se despertó transformado en un insecto.» Inmediatamente, nuestro cerebro se pregunta: ¿Por qué es un insecto? ¿Quién es Gregorio Samsa? Esta curiosidad es lo que debemos generar como guionistas.

La ciencia de la curiosidad en la metamorfosis de Franz Kafka se despliega desde el inicio del cuento.

Pensemos, por ejemplo, en una película como «Hombres de Negro». El inicio es intrigante porque plantea muchas preguntas en poco tiempo. Empieza con unos migrantes detenidos por la migra, pero luego aparece un servicio secreto que parece ser del FBI o la CIA. Resulta que uno de los migrantes es un alien. Este juego de narraciones crea curiosidad y mantiene al espectador enganchado.

Curiosidad en hombres de negro generada por el incidente incitador

En «Hombres de Negro», no solo nos preguntamos qué está pasando y por qué hay un alien, sino también por qué hay un servicio secreto dedicado a los aliens y por qué uno de los agentes está demasiado viejo para seguir trabajando. Estas preguntas, tanto superficiales como profundas, capturan nuestra atención desde el principio. El guionista logra esto introduciendo un conjunto de eventos que generan múltiples niveles de curiosidad, desde la sorpresa inicial hasta la intriga más profunda sobre el mundo que está construyendo.

La Ciencia de la Curiosidad

Desde un punto de vista científico, se ha demostrado que la curiosidad está ligada al hipocampo, una parte del cerebro donde se forman las memorias. Cuando se despierta la curiosidad, se activa esta área, creando una conexión entre la emoción y el recuerdo. Esto significa que los guionistas tienen el poder de crear recuerdos duraderos en la audiencia mediante la evocación de emociones y curiosidad.

Un estudio reveló que cuando las personas sienten curiosidad, la actividad en el hipocampo aumenta, lo que sugiere que la curiosidad no solo nos impulsa a buscar información, sino que también mejora nuestra capacidad para retener esa información. Esto se debe a que el cerebro libera dopamina, un neurotransmisor asociado con la recompensa, cada vez que saciamos nuestra curiosidad. Este proceso convierte la curiosidad en una herramienta poderosa para los guionistas que desean dejar una impresión duradera en su audiencia.

Evolutivamente, la curiosidad ha sido una ventaja para los humanos. Nos permitió descubrir si podíamos pescar en un río, si ciertos alimentos eran comestibles, y aprender de los errores y éxitos. Esta curiosidad natural se traduce en el deseo de escuchar historias que satisfacen nuestra necesidad de entender y explorar.

En la evolución, la curiosidad nos ha ayudado a sobrevivir y prosperar. Por ejemplo, los primeros humanos que se atrevían a explorar nuevos territorios y probar nuevas fuentes de alimento tenían una mayor probabilidad de sobrevivir y transmitir sus genes. Este impulso innato a buscar lo desconocido ha quedado profundamente arraigado en nuestra psique, manifestándose en la forma en que respondemos a las historias y narrativas.

Los Cuatro Pilares de la Ciencia de la Curiosidad Según George Loewenstein

George Loewenstein, un destacado psicólogo, identificó cuatro pilares fundamentales de la curiosidad que pueden aplicarse al storytelling:

  • Plantear una Pregunta o Establecer un Rompecabezas:

Crear una pregunta intrigante desde el principio es crucial. Por ejemplo, en «Memento» de Christopher Nolan, una fotografía polaroid que se revela al revés plantea muchas preguntas y crea un rompecabezas para el espectador. Esta técnica captura inmediatamente la atención del público, ya que se ven obligados a buscar respuestas.

  • Exposición a una Secuencia de Eventos con una Anticipada pero Desconocida Resolución:

Este método se utiliza para mantener al espectador intrigado sobre cómo se desarrollarán los eventos. En «Breaking Bad», sabemos que Walter White va a morir de cáncer, pero seguimos viendo porque queremos saber cómo se desarrollarán los eventos y decisiones que toma. La anticipación de la resolución crea una tensión continua que mantiene al espectador enganchado.

  • Romper Expectativas:

Las historias que rompen las expectativas del espectador generan una fuerte curiosidad. Un ejemplo es «Blade Runner 2049», donde el personaje principal descubre que no es quien creía ser. Esto puede aplicarse también a situaciones cotidianas, como descubrir una infidelidad, lo cual transforma completamente la percepción del mundo del personaje. Estas sorpresas mantienen al espectador alerta y emocionalmente involucrado.

Conocimiento Oculto por Otro Personaje:

Cuando un personaje posee información crucial que otros no tienen, se genera una gran curiosidad. En «The Dark Knight», el Joker sabe a quién salva Batman, creando una tensión intensa para el espectador. Este tipo de dinámica mantiene al público en vilo, esperando la revelación de la información oculta.

Aplicación Práctica de la ciencia de la Curiosidad

Para aplicar estos pilares en tus guiones, es crucial manejar el ritmo de la información. Esto significa dosificar la información que das al espectador, creando un equilibrio entre recompensa y expectativa.

Por ejemplo, en una situación de chisme: «Ni sabes de qué me enteré… espérame, ya te cuento». Este tipo de manejo de la información mantiene al espectador enganchado. En el storytelling, debes ser consciente de no dar toda la información demasiado rápido ni demasiado lentamente, evitando que el espectador se aburra o se frustre.

En una historia como «Sherlock Holmes», el personaje principal muchas veces habla de forma muy técnica y rápida, lo que puede ser difícil de seguir. Sin embargo, Watson, el compañero de Holmes, actúa como un filtro para la audiencia, expresando nuestra confusión y pidiendo aclaraciones. Este método permite a los guionistas proporcionar información crucial sin abrumar al espectador, manteniendo su curiosidad.

Otra forma de manejar esto del ritmo es dando recompensa y expectativa. O sea, el espectador tiene una expectativa y nosotros les vamos recompensando.

Como decimos es lo mismo es una forma de manipular. Podemos ponerla en distintas palabras pero a la final es esto de: Te doy un poco y luego no te doy y luego te doy un poco más y luego ya no y luego sí luego no.

Pensemos en un chisme básico:

«Ni sabes de qué me enteré. Ya espérame ya te cuento me voy al baño. * Va al baño y regresa *. Sí verás ya te voy a decir. Pasó esto esto, pero espérame, tengo que ir a hacer esta otra cosa.»

Esta interacción cotidiana nos puede explicar fácilmente cómo funciona el ritmo y esta especie de toma y daca, que también funciona en las historias y guiones. Pero tenemos que arndeer a mantener un buen ritmo para que esta persona a la que le estamos contando el chisme no se vaya, no se aburra o no se enoje. Porque puedes ir del placer de descubrir en la curiosidad.

También puedes pasar a «Me da iras esta persona, no me dice nada interesante y me tiene esperando». Eso también puede pasar. Debes haber visto muchas películas donde te cansaste y te dio iras y decías: ¿A qué hora se acaba? O empezaste incluso a odiar a los personajes y luego al director y al guionista y a todo el mundo que tuvo algo que ver con esa película. Y luego decimos: Esa película fue aburrida. En realidad lo que pasó es que no manejó bien esta estructura de la curiosidad.

Finalmente, no olvidarnos que lo más importante es que creamos curiosidad, pero al mismo tiempo tenemos que hacer que el espectador quiera a nuestros personajes incluso si es un villano. Nosotros queremos llegar al punto de que queremos entender más sobre este personaje.

Esa es la curiosidad máxima. En una buena historia, las acciones pasan a segundo plano y empezamos a enfocarnos en los personajes. Queremos conocerlos más porque a la final así es como funcionan las relaciones humanas. Nosotros queremos invertir tiempo y dinero en otras personas que nos interesan mucho. Esa es la manera final de entender cómo los guionistas podemos usar la curiosidad en escribir nuestros guiones.

Conclusión

La curiosidad es una herramienta poderosa en el storytelling que, si se maneja correctamente, puede transformar un guión ordinario en una historia cautivadora. Como guionista, debes aprender a plantear preguntas intrigantes, crear secuencias de eventos inesperadas, romper expectativas y usar personajes con información oculta. Con estos pilares, puedes mantener a tu audiencia al borde de su asiento, deseando saber más en cada escena.

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