Escribir hasta llorar

Creo que deberías escribir hasta llorar.

Esto es difícil de lograr y por lo general pasa cuando estás tan cansado que el cerebro se rinde. Y dejas de pensar.

Tu parte racional va a estar tan confundida de que sigas esforzándote a pesar de que tranquilamente podrías dejar de escribir, que deja de retener los recuerdos dolorosos. Y estos empiezan a interponerse como imágenes encima de tu historia.

Y tu historia no tiene nada que ver con el dolor de tu trauma. Es como si estuvieras viendo una película de vaqueros y encima hay una imagen de tu padre muriendo luego de una larga enfermedad, preguntándote si ganaste.

Si escribes hasta llorar quiere decir que nunca vas a dejar de escribir.

Nunca vas a ver una imagen triste y traumática asomándose sobre tu historia si escribes con horarios fijos, leyendo libros de marketing para escritores, sin riesgos y como un cobarde.

Esto solo pasa en las madrugadas, luego de un cansado día en un trabajo que detestas. Y llegas a casa y no hay nadie que te reciba. Y lo único que tienes es tu teclado y la hoja en blanco. 

Esa es la situación perfecta para llorar mientras escribes.

Si nunca te ha pasado, no te atrevas a decir que eres escritor.